Por: Lalo Fierro / @lalo.fierrog
El pasado viernes 21 de Junio, el Lunario del Auditorio Nacional fue el escenario de la primera edición del Festival Pura Vida, un evento que reunió a exponentes de la música de Colombia, Ecuador, Guatemala, El Salvador y México. La celebración musical ofreció una experiencia inolvidable, llenando el recinto de energía, alegría y una profunda conexión cultural. Con la participación de cinco agrupaciones, el festival demostró ser un rotundo éxito, dejando una huella imborrable en los corazones de los asistentes.
A las 17:00 horas, un aire frío recorría las calles de la capital mientras jóvenes con coronas de flores se dirigían al Lunario desde el Metro Auditorio. El ambiente ya presagiaba una noche mágica. La banda queretana Solovino tuvo el honor de abrir el festival, arrancando con sus temas «Carmela» y «La vida da». Su relajante mezcla de rock y cumbia hizo bailar a los primeros asistentes que llenaban el lugar, cautivando con su frescura y autenticidad.
La tarde avanzaba y el aroma a flores impregnaba el Lunario. La energía se intensificaba con la llegada de Tropidélico, la banda salvadoreña que encendió el escenario con sus sonidos tropicales. “Macario” fue el tema más coreado por el público, dejando un buen sabor de boca y elevando aún más el ánimo de los presentes.
La transición fue perfecta cuando La Mafiandina de Ecuador tomó el relevo. Liderada por su carismática vocalista Taki Amaru, la banda combinó hip-hop y rap con raíces de la cultura Kichwa. «Amarumi» resonó en el recinto, alzando la voz contra los gobiernos opresores y llamando a la resistencia. La potencia de sus letras y su música concienciaron y emocionaron a todos, creando un momento de reflexión y solidaridad.
Sara Curruchich, la talentosa cantante y activista guatemalteca de origen maya, subió al escenario con una presencia imponente, vestida con ropas típicas adornadas con flores. Inició su presentación con «La Siguanaba», caracterizada por el uso distintivo de la marimba. Dedicatorias emotivas como “Qach’alal” y “Mujer Indígena” resonaron en el corazón del público, recordando las luchas y la resistencia de los pueblos indígenas.
El momento culminante de la noche llegó con la esperada actuación de Nasa Histories de Colombia. La emoción era palpable, y los fans esperaban ansiosos con regalos en mano. Daniel Pinto, el carismático vocalista, apareció en el escenario desatando la euforia. “Pasado” abrió su set, con el público cantando cada palabra a la perfección. La interacción de Daniel con los fans, bajando del escenario y conectando directamente, hizo de esta presentación algo especial.
El ambiente se llenó de flores y regalos, incluyendo un Dr. Simi adornado con flores amarillas, que Daniel tomó con humor y gratitud. Temas como “Cactus”, “Diente de león” y “Sin sentidos” mantuvieron la energía alta, mientras “Luciérnaga artificial” iluminó el recinto con los celulares de los asistentes, creando una atmósfera mágica.
La noche culminó con «Florecer contigo», con la participación especial de Pedrina, y “Bugambilia”, uno de los momentos más esperados por los fans. El grito de «otra, otra, otra» no se hizo esperar, y la banda cerró con “La gata negra”, dedicada a todas las mujeres independientes y fuertes. Prometieron volver pronto a México, cerrando una noche que sin duda quedará en la memoria de todos los presentes. El Festival Pura Vida demostró ser un rotundo éxito en su primera edición, celebrando la riqueza y diversidad de la música latinoamericana. Con una combinación perfecta de talento, pasión y conexión cultural, el festival dejó una huella indeleble y promete convertirse en un evento anual imperdible.

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